3.6.07

Una "marea roja" antiimperialista llenó las calles de Caracas en apoyo de Chávez

Y en apoyo a la no renovación de la concesión al canal golpista RCTV.
aporrea.org / laRepublica.es
Vestidos con el usual rojo que caracteriza a la revolución bolivariana que encabeza el presidente Hugo Chávez, cientos de miles de personas celebraron ayer una jornada que busca enviar un mensaje de paz al mundo, de rechazo a las injerencias sobre su soberanía y de bienvenida al nuevo canal, TVes.
Fué una multitudinaria jornada de apoyo a la democratización del espectro radioeléctrico y a la vez, de rechazo a las recientes manifestaciones impulsadas por sectores de la oposición, que según el Defensor del Pueblo, Germán Mundaraín, sólo buscan crear un clima de confrontación nacional.
En recientes declaraciones, Mundaraín denunció "un plan insurreccional" orquestado por la oposición venezolana, a través de mensajes difundidos por Internet, por telefonía celular y a través de medios de comunicación al servicio de la derecha y la oligarquía.
La jornada de ayer sábado se concentró en la capital venezolana y partió desde dos puntos (este y suroeste) para confluir en una gran concentración en la avenida Bolívar, donde los venezolanos expresaron su apoyo al gobierno del presidente Hugo Chávez.
"Para dar una demostración de que la fuerza mayoritaria está en la calle, solidaria con el presidente Chávez, y con la Revolución Bolivariana", dijo un dirigente bolivariano.
Los asistentes a la marcha entregaron varios pronunciamientos. Uno de ellos fué despositado en la sede de la empresa de telefonía CANTV recientemente estatizada, otro comunicado se llevó a la Defensoría del Pueblo y un tercero a la Fiscalía, con la finalidad de pedir celeridad en las investigaciones contra quienes han promovido la violencia en los últimos días.
A raíz del cese de RCTV, el último minuto del domingo 27 de mayo, grupos de estudiantes en su mayoría pertenecientes a universidades y liceos privados Caracas y otras regiones de la nación suramericana, escenificaron jornadas de protestas pacíficas en las calles, que luego se tornaron violentas por los llamados de algunos medios privados y políticos de la oposición.
Durante la jornada de este sábado, los venezolanos también expresaron su apoyo a la Televisión Venezolana Social (TVes) que ocupó el espacio de RCTV y que nació como un canal de servicio público, el primero en ese país.
El mensaje de los venezolanos fué "Rechazar la violencia y exigir respeto a su soberanía".
Discurso completo Chavez 02.06.07 http://www.youtube.com/watch?v=4kmIBhLdqxU
http://www.youtube.com/watch?v=SjUSJGC07e4

Los presos políticos argentinos, las elecciones y la ética de la izquierda

Néstor Kohan
Rebelión
¿CUÁNDO GANA LA DERECHA?
Vuelven las elecciones en la Argentina. Mañana, domingo 3 de junio de 2007, se vota en la capital federal, centro político del país.
Millones y millones de dólares gastados en afiches y televisión en un país donde varias decenas de miles de chicos viven en las calles y comen de la basura. Distintos proyectos empresarios —capitalistas salvajes, capitalistas éticos, capitalistas nacionales— se disputan el timón del barco que seguirá navegando invariablemente sobre el océano mercantil durante el próximo período. No queda espacio para un disenso real, una discusión de fondo, un proyecto político antisistema. Por diversas vías se termina legitimando un sistema institucional “republicano” que está bien lejos, pero bien lejos, de ser democrático.
Y otra vez vuelve el chantaje electoral: “Hay que votar a.... para que no gane la derecha”. ¡La derecha gana cuando transforma sus propios valores hegemónicos y su agenda política en terreno común del sistema institucional!.
Ejemplo (1): La derecha gana cuando las diversas opciones “progres”, todas ellas, priorizan en la campaña electoral “la seguridad” y el reclamo de más policía.
Ejemplo (2): La derecha gana cuando diversas opciones de izquierda, casi todas ellas, intentan “hacer buena letra”, sacar “certificado de buena conducta”, conseguir una acreditación institucional de “izquierda responsable” y por lo tanto... le dan groseramente la espalda a todo lo que no sume votos. En primer término a los presos políticos.
¿DÓNDE DEBE ESTAR LA IZQUIERDA?
Recordamos las elecciones que le dieron el triunfo a Néstor Kirchner. Corría el año 2003. Todos los medios de (in)comunicación instalaron entonces el festival de la campaña electoral. Como siempre, millones y millones de dólares invertidos en afiches, pasacalles, y propaganda televisiva en un país donde, para comer, había que tomar por asalto los supermercados. Del ¡Que se vayan todos! se pasó rápidamente a la disputa electoral, a los codazos con el grupo de al lado. Mayor disputa cuanto más es el parecido con quien se disputa. El enemigo no es la derecha sino el resto de la izquierda “que me puede sacar dos votos”.
Quizás nos equivocamos. No lo sabemos. Pero en aquellos días hicimos una apuesta. Apostamos por la lucha popular y el día de aquellas elecciones elegimos estar en la calle junto a las obreras de la fábrica textil Brukman, por entonces desalojadas luego de haberla puesto a producir bajo gestión obrera. En pleno centro de la ciudad de Buenos Aires. Pasamos aquel domingo de elecciones en la calle, junto a las trabajadoras de Brukman, sus hijos y sus familias.
Cuatro años después, cuando del ¡qué se vayan todos! queda sólo un recuerdo y toda la dirigencia política burguesa se religitimó junto con sus instituciones de dominación; cuando un sector de la izquierda y los organismos de derechos humanos se sumó alegremente al gobierno y otro sector, opositor, gasta sus mejores energías en la picadora de carne electoral, optamos por otro camino. Si ayer estuvimos junto con las trabajadoras de Brukman, esta vez elegimos estar junto a los presos políticos de Quebracho, encarcelados en la prisión de Marcos Paz por repudiar el asesinato a sangre fría de un maestro: Carlos Fuentealba. ¡Qué pecado imperdonable! ¡Qué osadía alocada! ¡Qué aventurerismo descabellado! ¡Habráse visto! Repudiar el asesinato de un maestro a sangre fría...
LA IZQUIERDA “REALISTA”,
LOS BUENOS MODALES Y EL DEMONIO
Hace mucho tiempo, en 1989, un grupo político proveniente del antiguo PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo) asaltó el cuartel militar de La Tablada. Los atacantes pensaban que allí se planeaba otro golpe de estado. Fueron reprimidos salvajemente. Hubo ejecuciones, torturas, desaparecidos. El entonces presidente Raúl Alfonsín, “campeón de los derechos humanos”, se paseó, rodeado de militares carapintadas, junto a la fila de cadáveres de los asaltantes al cuartel, integrantes del MTP (Movimiento Todos por la Patria). En declaraciones a la prensa, públicas e inequívocas, Alfonsín dijo: “¡Esta es mi guerra!”. No se le ruborizó el rostro.
Se podía compartir o no la acción política de los compañeros del MTP —acción política, no “delirio irracional” como la calificó cierto periodismo progre que había utilizado dinero de la guerrilla para fundar Página 12 y luego se desmarcó rápidamente de sus anteriores mecenas políticos—. Se podía disentir con ellos o no. Pero lo que no se podía hacer era abandonarlos ante la bota, la picana y las bombas de fósforo del Ejército argentino, el más genocida de la historia. Se podía discutir con ellos pero no se los podía abandonar en la cárcel hasta que se pudrieran o murieran de inanición en sus muchas huelgas de hambre. El aparato de Estado, sus jueces, sus carceleros, los reprimían no por sus errores, que los tuvieron, sino por sus virtudes.
Pues bien, un sector de la izquierda, por entonces con buena prensa y altas encuestas electorales, no sólo repudió el asalto al cuartel sino que además envió condolencias a los integrantes del Ejército muertos en el ataque guerrillero. ¡Todavía no se habían enfriado los cuerpos de los compañeros asesinados —a algunos de ellos un tanque les pasó encima de la cabeza mientras los milicos dejaban pudrir los cadáveres al aire libre para que todo el pueblo “aprendiera la lección...”— y este sector de la izquierda electoral, supuestamente “marxista”, para despegarse y no perder votos, se solidarizaba con el Ejército de los militares genocidas.
Muchos años después del ataque al cuartel de la Tablada, el “progresismo” de la capital Federal quería imponer un código de convivencia urbana destinado a “limpiar las calles”. ¿De basura y bolsas de nylon? No, de militantes, de protestas sociales, de piqueteros, de cortes de ruta, de prostitutas y de vendedores ambulantes. Se trababa de imponer el ORDEN social urbano en nombre de la democracia.
Para impedir la implantación de ese estatuto legal que permitía a la valiente policía federal reprimir “con la ley en la mano” hubo una fuerte protesta popular frente a la legislatura de Buenos Aires. La protesta se profundizó y entonces... ¡se rompió la puerta de la legislatura! ¡Una puerta de madera! ¡Sí, se rompió una puerta de madera! ¡Gravísimo! ¡Otro pecado imperdonable!. Entonces la policía detuvo a cuanta persona pasaba por allí. A algunos de esos detenidos se los condenó a un año entero de prisión. Uno de ellos, por ejemplo, era... vendedor de panchos (pan con salchicha). Un sector de la izquierda electoral, supuestamente “marxista”, le entregó entonces por iniciativa propia un video al juez que juzgaba a los compañeros para demostrar que ese sector no había roto la puerta ni había hecho destrozos. Era la típica actitud del “alumno obediente” que, dedo en alto, le dice a la maestra que él no hizo lío y se portó bien... Ese video fue utilizado por los jueces del sistema —eternos sirvientes del poder que avalan torturas, golpizas, violaciones en comisarías y mil injusticias más— para procesar a otros manifestantes.
Hoy en día, lejos ya de La Tablada y de la protesta de la legislatura, dos de los principales dirigentes de la agrupación Quebracho (Movimiento Patriótico Revolucionario-Quebracho) están prisioneros por repudiar el asesinato del maestro Carlos Fuentealba, fusilado a quemarropa en la provincia de Neuquén. Su “pecado”, terrible, por cierto, parece haber sido el romper unos vidrios en un local partidario del dirigente político de la provincia de Neuquén Sobisch, responsable de ese asesinato. El mismo día del repudio fueron encarcelados 16 militantes de Quebracho. Muchos fueron excarcelados, aunque los principales dirigentes quedaron prisioneros.
No son los únicos presos políticos que hay en la Argentina de Kirchner, este otro “campeón de los derechos humanos” (entre muchos otros están los seis compañeros paraguayos del Partido Patria Libre [PPL], los compañeros de Las Heras, Roberto Canteros y la Gallega), pero los presos de Quebracho son de los más renombrados. Los cuatro son Fernando Esteche, Raúl “Boli” Lescano, Joaquín Isasi y Martín Lizzano
A Fernando Esteche, uno de los principales dirigentes de Quebracho, lo capturan en otro lugar, bien lejos de donde se repudió el asesinato del maestro. Si no estaba en el lugar del hecho, para la ley difícilmente sea “culpable”, salvo que los jueces hayan perfeccionado la teoría de la relatividad del tiempo y el espacio de Albert Einstein.
A Raúl “Boli” Lescano, también dirigente de Quebracho, lo capturan 12 días después, el 17 de abril, en una manifestación pública después de participar del acto en conmemoración del Día Internacional del Preso Político. En pleno centro de la ciudad (en la intersección de las avenidas Callao y Corrientes) y a la vista de todo el mundo, lo secuestra una patota (grupo de choque) de agentes de civil, sin identificación. Ante otros policías se presentan como “seguridad del estado”. Luego de capturarlo, lo golpean y lo introducen arrastrándolo en un auto blanco sin patente. Durante tres horas permanece "desaparecido" (ninguna comisaría aceptaba recibirlo porque había sido apresado a todas luces de forma ilegal y encima estaba todo ensangrentado por los golpes recibidos). Durante esas tres horas, Lescano fue brutalmente golpeado. A un compañero que iba junto a Lescano, estos agentes también lo rodean sin identificarse, lo golpean y le rompen los dientes. Todo al mejor estilo de la dictadura militar de 1976 cuando las patotas se llevaban gente secuestrada y la metían, golpes mediante, en autos sin patente ni identificación alguna. El recuerdo de la dictadura no es caprichoso. Raúl Lescano, de 57 años de edad y antiguo militante del PRT-ERP, luego de ser encarcelado bajo el gobierno lopezrreguista de Isabel Perón, pasó largos años en las prisiones del general Videla.
PRESOS POLÍTICOS:
¿ALGUIEN SE ACUERDA DE ELLOS?
En plena euforia electoral, ¿alguien se acuerda de los presos políticos? No suman votos, entonces... ¿no existen?.
Como la agrupación Quebracho sostuvo en el año 2003 que no había que abandonar las calles, continuó con las protestas callejeras, muchas veces, incluso, con choques con la policía. Puede compartirse o no su análisis de la coyuntura política. Se podrá discutir si la contradicción principal en la Argentina actual es “patria o imperialismo” (en nuestro caso tenemos un punto de vista distinto). Pero todos esos debates deberían formar parte de una agenda común de discusión de la izquierda. O, en todo caso, esos debates podrían quizás ser material de discusión de una escuela de formación política que reúna a la militancia de los diversos movimientos sociales y organizaciones políticas de la izquierda extraparlamentaria, particularmente de aquellos y aquellas que se identifican con el guevarismo. Pero ninguno de esos puntos debatibles deberían ser pretextos para hacerse el distraído, mirar para otro lado, hacerse el “alumno obediente”, sacar “certificado de buena conducta” y abandonar a los presos políticos hasta que se pudran en la cárcel.
La ética de la solidaridad no debería ser un adorno para colgar en el póster. ¡Y menos que nada para la gente de izquierda! Más allá de los votos. Más allá de las encuestas. Más allá de las instituciones del sistema.
Como alguna vez nos recordó nuestro viejo amigo y querido compañero José Luis Mangieri (director de LA ROSA BLINDADA): “En Argentina las cabezas de la izquierda sólo se unen en el canasto del verdugo”.
Para que no vuelvan a ganar los verdugos, sería bueno no olvidar que en la Argentina de Kirchner hay presos políticos. No son precisamente los grandes empresarios y ricachones que hoy ganan fortunas y ayer se enriquecieron con Videla, Alfonsín, Menem, De la Rua y Duhalde. Los presos políticos son presos del pueblo y de la militancia popular.

2.6.07

¿Cuál es el peor?







¿Cuál es el peor?
Nos referimos a los candidatos a jefe de gobierno que, según las encuestas, tienen posibilidades de llegar a la segunda vuelta. Los tres son horribles, espantosos, un castigo por nuestros “pecados”, pecados políticos: fundamentalmente, el de llegar, una vez más, a estas instancias sin haber construido una opción viable que nos represente mejor, sin que haya nadie honesto con posibilidades de hacer frente a las mafias en el poder.
Claro que lo primero que tenemos que preguntarnos es: ¿el peor, para quién? Hablamos del peor para nosotros, los que producimos la riqueza para que los chupasangres la levanten con pala. A la vez, intuitivamente, muchos sospecharán que lo peor para nosotros es lo mejor para los expoliadores y corruptos: veremos que, efectivamente, es así.
Lo primero que hay que advertir es que los peores no son quienes tienen planes más manifiestamente reaccionarios, sino los que aspiran, reservadamente, a crímenes menos espectaculares... pero realizables. Lo segundo, que la eficacia de estos últimos reposa siempre en algún grado de connivencia por gran parte de las víctimas.
Veamos dos ejemplos:
—El gobierno de la Revolución Argentina tenía, en 1973, el mismo potencial bélico y los mismos recursos materiales y de personal que el del Proceso para realizar el genocidio que exigía el capital contra los cuadros surgidos del ascenso clasista y antiburocrático empezado con el Cordobazo. Pero las FF.AA. necesitaron que el “gobierno del pueblo” desbaratara desde adentro al movimiento social, para continuar desde 1976 —ya a escala industrial— la masacre iniciada por el peronismo, sin el peligro de enfrentar una resistencia equiparable a una guerra civil.
—El Proceso no perpetró el genocidio por deporte, sino para instaurar el modelo que fue la receta capitalista global para superar la crisis del “welfare state”. Para matar gente contaba con el apoyo de los partidos populares, los empresarios, la Iglesia. Pero establecer un nuevo modelo de acumulación no es lo mismo que torturar y asesinar; exige tejidos más primorosos, tentáculos tendidos hacia todos los sectores de la sociedad, aparatos ideológicos y organizativos aceitados y eficaces. Conclusión, tuvo que ser el peronismo el que a partir de 1989 —y hasta ahora— llevara adelante esa tarea.

¿Y entonces?

Duhalde dijo, hace poco tiempo: "Una fuerza incapaz de armar una estructura no tendrá capacidad para gobernar". La cuestión está ahí: cualquiera de los que pueden ganar quiere pisotearnos, robar a manos llenas y favorecer a los intereses económicos concentrados, particularmente a sus amigos. ¿Quién de ellos será el más peligroso?: “el que tenga una estructura, capacidad para gobernar”. Claramente, ése es Filmus. Los otros, para concretar sus tropelías, necesitarán llegar a acuerdos con el peronismo en distintos niveles; Filmus tiene el apoyo del poder central, de la patria contratista, de los gremios burocráticos, de los aparatos mafiosos en las dependencias del Gobierno de la Ciudad , de los punteros, matones y lúmpenes que en los barrios embisten contra los espacios de autoorganización popular: todo unificado bajo una dirección centralizada, todo alineado hacia el mismo objetivo. López Murphy, recordemos, como ministro en el gobierno de la Alianza , sugirió que la solución era disminuir los salarios un 10%: duró una semana. Entre Puerta, Rodríguez Saá, Duhalde y Kirchner disminuyeron los ingresos populares entre un 70 y un 80%, sobre todo en los sectores más desfavorecidos, y hoy el peronismo se da el lujo de decidir si el próximo presidente será pingüino o pingüina.
Por lo tanto, debilitando a Filmus y a lo que él representa se acotan también las posibilidades de dañarnos de quien gane y deba recurrir a componendas con el peronismo para alcanzar sus fines sin exponer la gobernabilidad.
Para que no haya dudas: estamos diciendo que son menos peligrosos Telerman y Macri que Filmus. Lo cual no quiere decir que recomendemos votar por éstos (¡vade retro!), sino que los que somos del palo tenemos que estar advertidos del riesgo de que el feudo Kirchner se adueñe también de la Capital , y de que tenemos que hacer un esfuerzo en todos los ámbitos en que nos movemos para que esto no suceda previniendo a quienes nos rodean.

¿Quién es Filmus?

¿Se acuerda de Bielsa, el anterior “candidato de lujo” del peronismo en la Capital ? Bueno, Filmus no le va en zaga. Fue subsecretario de Educación de Carlos Grosso, el intendente designado por Menem; luego, asesor de la ministra de Educación del menemato y más tarde secretario de Educación de Aníbal Ibarra. Su lista parece un vaciadero de basura: GGG, personero de las multinacionales farmacéuticas, ministro de Salud de Duhalde en la provincia, merced a sus impecables antecedentes como hombre de Lorenzo Miguel y de Guardia de Hierro; Amadeo y Argüello, ambos incondicionales de Menem, en su momento, y de quien los ponga donde puedan agarrar, siempre. Y mejor que no hablemos de Heller...
Unas preguntas para terminar: si Filmus es el mejor ministro de Educación que hemos tenido (K dixit), ¿por qué lo sacan de ahí y lo ponen a hacer otra cosa? O sea, ¿por qué empeoran deliberadamente la gestión de la educación y mandan como candidato a jefe de Gobierno a un inexperto en gestión urbana?
Ahora, ¿Filmus será “tan” como dice su jefe? Parece que no, porque es ministro de Educación de la Nación , pero manda a sus hijos a una escuela privada.

VECINOS MEMORIOSOS.
30-5-07.